Amar la poesía, leerla, escucharla, cantarla,... es una excelente manera de ampliar tu cultura y tu lenguaje. Como muestra un botón... de Antonio Machado.
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(Londres,
1889-Corsier-sur-Vevey, Suiza, 1977) Director, actor y productor de cine de
origen británico, creador del mítico personaje de Charlot. Hijo de un humilde
matrimonio de artistas de variedades, su padre falleció siendo él muy pequeño y
su madre sufría trastornos mentales, por lo que pasó parte de su infancia y su
adolescencia en la calle o acogido en distintos orfanatos. Debutó en escena a
los ocho años de edad y continuó actuando en distintas compañías ambulantes
hasta que logró destacar en una de las más célebres de Londres.
A
los veintiún años se trasladó a Estados Unidos, donde se dedicó al medio
cinematográfico. En el filme Carreras de autos para niños, del año 1914,
aparece por primera vez el personaje de Charlot: un vagabundo que viste
pantalones de anchas perneras, calza unos zapatos desmesurados, se toca con un
bombín, lleva un bastón de bambú y luce un característico bigote. En 1915,
contratado por Essanay, realizó varias películas, entre las que destaca El
vagabundo, en las cuales quedó definitivamente fijado el peculiar universo de
Charlot. De la Essanay pasó a la Mutual, en 1916; en aquel momento era ya el
actor de cine mejor pagado de la
época. Al mismo tiempo comenzó a asumir responsabilidades de
dirección.
En
1918 fue contratado por un millón de dólares por la First National para
realizar ocho películas en un lapso de cinco años; se consagró entonces como
genio de la pantalla con filmes como Vida de perro, Armas al hombro y El chico.
En 1919 fundó junto con Mary Pickford, Douglas Fairbanks y D.W.Griffith la United Artists
Corporation, que duraría hasta el año 1952. Sin embargo,
hasta el final de su contrato con la National no pudo empezar a trabajar en su
propia productora. En 1921 realizó un viaje por todo el mundo. Su fama ya era
universal y fue acogido triunfalmente en todas partes.
Una
vez pudo disponer de absoluta libertad para escribir, dirigir y producir sus
propios proyectos, el carácter humorístico y sentimental de sus películas
derivó hacia la tragedia y la sátira, siempre manteniendo un estilo
interpretativo inimitable, cimentado en el arte del mimo y del payaso circense.
La llegada del cine sonoro a finales de los años veinte no perjudicó la
efectividad de su pantomima: sus filmes encontraban permanentemente nuevas
audencias. Engrosaron su filmografía Una mujer de París, La quimera del oro, El
circo, Luces de la ciudad y Tiempos modernos, donde se agudiza su crítica
social. Todas ellas fueron sendos éxitos de taquilla.
Siguieron
luego las dos últimas películas que rodó en Estados Unidos: su primera cinta
sonora, El gran dictador, en la
que Charlot es la contrafigura de Hitler, y Monsieur Verdoux,
donde aparece por última vez el personaje de Charlot.
La
mordacidad con que Chaplin criticaba problemas sociales y satirizaba muchos de
los aspectos de la vida estadounidense creó mucha polémica. Acusado de
comunista en el ambiente enrarecido de la llamada caza de brujas, y perseguido
por el escándalo que originó el último de sus cuatro matrimonios, con Oona
O’Neill, la hija del famoso dramaturgo, que contaba sólo dieciocho años,
terminó por abandonar Estados Unidos.
Viajó
a Europa y se instaló en Vevey (Suiza). Aún produjo tres filmes más, en
Londres: Candilejas, La condesa de Hong Kong y Un rey en Nueva York. Fruto de
su matrimonio con Oona nació Geraldine Chaplin, que seguiría los pasos de su
padre como actriz de cine. En 1972 regresó a Estados Unidos a recoger el Oscar
que le había concedido la Academia de Hollywood por el conjunto de su obra. A
lo largo de una trayectoria de 79 películas, combinó de manera prodigiosa lo
humorístico, lo dramático y lo satírico. La genial creación del personaje de
Charlot, cómico y patético al mismo tiempo, se ha convertido en un mito del
siglo XX.
¿Qué significa el dicho ¡Viva la Pepa! y como se originó?…
La historia nos dice que la primera constitución española
fue jurada en la ciudad de Cádiz en el año 1812. Pero dos años después, cuando
el absolutismo fue restablecido, el rey Fernando VII la abolió, ayudado en gran
medida por los Cien Mil Hijos de San Luis, nombre dado al ejército francés
comandado por el duque de Angulema.
Pero la abolición de la Carta Magna no sólo
suspendió su vigencia, sino que quedó terminantemente prohibida la sola mención
de su nombre, por lo que los liberales no podían utilizar su tradicional grito
de ¡Viva la Constitución!. Lejos de someterse a dicha medida arbitraria, los
partidarios de la constitución encontraron la forma de referirse a ella, sin
necesidad de nombrarla: como había sido promulgada el día 19 de marzo
-festividad de San José-, la bautizaron "La Pepa" (recuérdese que
Pepe es el hipocorístico o diminutivo cariñoso del nombre José) y así fue como
surgió el grito de ¡Viva la Pepa! para reemplazar el de ¡Viva la Constitución!,
considerado entonces subversivo.
Por supuesto, con el paso del tiempo, la expresión habría de
perder todo tinte político para pasar a significar "desenfado, regocijo y
alboroto", tal como se utiliza en la actualidad, sobre todo para dar a entender
que en algún lugar reina un total y completo desorden.
miércoles, 8 de febrero de 2012
El día de su elección, el
automóvil que trasladaba a Juan Pablo II se estropeó. Hizo auto-stop y un
camionero le llevó directamente a la Plaza de San Pedro, muy justo de tiempo
para entrar en el cónclave. De hecho, fue el último Cardenal en entrar.
El 14 de noviembre del 2002, Juan Pablo II, visitó el parlamento italiano; la primera vez que el jefe de la Iglesia Católica
lo hacia en 150 años. Su discurso se centró en el terrorismo internacional y la
globalización; y fue tan elocuente que al verlo por la televisión el mafioso
italiano Benedetto Marciante, capo de la Cosa Nostra y acusado de homicidio y de
extorsión, se entregó a la policía romana.
En una reunión social
Marilyn Monroe se cruzó con Albert Einstein, ella le sugirió lo siguiente:
"Qué dice profesor, deberíamos casarnos y tener un hijo juntos. ¿Se
imagina un bebé con mi belleza y su inteligencia?". Einstein muy
seriamente le respondió: "Desafortunadamente temo que el experimento salga
a la inversa y terminemos con un hijo con mi belleza y su inteligencia".
Uno de los chistes
favoritos que Einstein relatara en reuniones con políticos y científicos. Se
cuenta que en los años 20 cuando Albert Einstein empezaba a ser conocido por su
Teoría de la Relatividad, era con frecuencia solicitado por las universidades
para dar conferencias.
Dado que no le gustaba
conducir y sin embargo el coche le resultaba cómodo para sus desplazamientos,
contrató los servicios de un chofer. Después de varios días de viaje, Einstein
le comentó al chofer lo aburrido que era repetir lo mismo una y otra vez.
"Si quiere -le dijo el chofer- lo puedo sustituir por la noche. He oído su
conferencia tantas veces que la puedo recitar palabra por palabra".
Einstein estuvo de acuerdo y antes de llegar al siguiente lugar, intercambiaron
sus ropas y Einstein se puso al volante.
Llegaron a la sala donde se
iba a celebrar la conferencia y como ninguno de los académicos conocía a
Einstein, no se descubrió la farsa: El chofer expuso la conferencia que había
oído repetir tantas veces a Einstein. Al final, un profesor en la audiencia le
hizo una pregunta. El chofer no tenía ni idea de cuál podía ser la respuesta,
sin embargo tuvo una chispa de inspiración y le contestó: "La pregunta que
me hace es tan sencilla que dejaré a mi chofer, que se encuentra al final de la
sala, se la responda".
Se cuenta que en una reunión social Einstein coincidió con el actor Charles Chaplin. En el transcurso de la conversación, Einstein le dijo a Chaplin: "Lo que he admirado siempre de usted es que su arte es universal; todo el mundo le comprende y le admira". A lo que Chaplin respondió; "lo suyo es mucho más digno de respeto: todo el mundo lo admira y prácticamente nadie lo comprende".